El robo de perros es una preocupación creciente en la Ciudad de México, donde ciertas razas son especialmente vulnerables debido a su popularidad o valor en el mercado. Este problema afecta tanto a los dueños de mascotas como a los perros mismos, que en muchos casos son usados para la venta ilegal o la cría indiscriminada. Es fundamental conocer cuáles son las razas más robadas y tomar medidas preventivas para proteger a las mascotas.

Razas más propensas al robo
Entre las razas más robadas en la Ciudad de México se encuentran los perros de tamaño pequeño y de raza pura, debido a su alto valor comercial y su fácil manejo para los ladrones. El bulldog francés, por ejemplo, es una de las razas más vulnerables, ya que su popularidad ha incrementado significativamente en los últimos años. La doctora Mariana Pérez, especialista en comportamiento animal de la Universidad Nacional Autónoma de México, señala que “la alta demanda de ciertas razas en el mercado de mascotas impulsa el robo, ya que los delincuentes ven en estos perros una forma rápida de obtener ganancias”.
Otro caso es el de los chihuahuas, una raza pequeña que también suele ser blanco de los ladrones. Su tamaño compacto facilita su traslado, y su popularidad en la cultura mexicana aumenta su demanda. Asimismo, el pug y el yorkshire terrier son comúnmente robados, debido a sus características físicas únicas y su alto costo en el mercado.
El valor comercial de una raza es el principal factor que influye en el robo de perros. Aquellas razas que tienen precios elevados en el mercado son más susceptibles a ser robadas. Además, la ubicación y el contexto también juegan un papel importante; en zonas donde hay una mayor concentración de personas, como parques o calles concurridas, los ladrones aprovechan el descuido de los dueños para llevarse a los perros.
Un estudio realizado por la Facultad de Veterinaria de la Universidad Autónoma de México indica que el robo de perros en la Ciudad de México ha aumentado en un 20% en los últimos cinco años, y las razas pequeñas y de alta demanda encabezan la lista de las más robadas.

Para evitar el robo, es recomendable nunca dejar al perro sin supervisión, incluso en lugares que puedan parecer seguros. También es útil colocar un collar con identificación y considerar el uso de microchips, que permiten identificar a la mascota en caso de pérdida. Otra medida preventiva es evitar publicar información personal o detalles sobre el perro en redes sociales, ya que esto puede atraer la atención de personas malintencionadas.
Recuerda que lo publicado en Patas en Casa no reemplaza la opinión de un profesional de la salud animal. Antes de incluir o excluir cualquier elemento de su rutina, acude a un especialista certificado para obtener una recomendación que se adapte a las necesidades específicas de tu perrito o gatito.